Diagnóstico previo sin costo
Revisamos tu situación migratoria, tipo de ingreso y plazos antes de hablar de propiedades. Si tu perfil no encaja con el circuito hipotecario actual, te lo decimos en esa primera charla.
Antes de hablar con un escribano o pedir una tasación, conviene entender el orden de los pasos. Acá explicamos cómo encaramos cada caso: qué revisamos primero, qué documentación se junta en cada etapa y qué plazos maneja el mercado porteño cuando el ingreso llega desde Australia.
En la página de método ordenamos el recorrido completo: desde la primera consulta hasta la escritura. Estos son los tramos que ya atravesaron otros expatriados australianos, con los tiempos y las trabas que aparecen en cada uno.
Etapa 01
Consulta inicial
Revisamos tu situación concreta: desde cuándo vivís en Argentina, cómo llega tu sueldo desde Australia y qué documentación ya tenés en mano. De acá sale un primer diagnóstico sobre si conviene avanzar con un banco local o con una entidad que evalúe ingresos del exterior.
Etapa 02
Documentación y respaldo
Armamos la carpeta que va a pedir el escribano: identidad, comprobantes de ingresos en AUD, traducciones cuando hacen falta y constancias de domicilio. Es la etapa donde más se demora si los papeles llegan de a uno; conviene juntarlos antes de empezar a mirar propiedades.
Etapa 03
Búsqueda y tasación
Definimos barrio según uso real: Palermo si priorizás cercanía a oficinas y gastronomía, Belgrano si buscás calles tranquilas, Caballito si el presupuesto manda. En paralelo se coordina la tasación del inmueble, que suele tardar más de lo que uno imagina.
Etapa 04
Oferta y boleto
Se presenta la oferta, se negocian cláusulas y se firma el boleto de compraventa con la seña correspondiente. Acá se cierran plazos, condiciones de escrituración y qué pasa si alguna de las partes se retrasa.
Etapa 05
Escritura y cierre
El escribano convoca a la firma, se liquidan los costos de cierre y se inscribe el inmueble en el Registro de la Propiedad. Desde ese momento la propiedad queda a tu nombre y podés ocuparla o alquilarla según lo hayas previsto.
El método no arranca con una tasación ni con una carpeta de banco. Arranca con una conversación honesta sobre tu situación real: desde cuándo vivís en Argentina, cómo llega tu sueldo, qué documentación podés reunir y en qué barrio tenés pensado instalarte. De ahí sale un orden de pasos que evita perder meses en trámites que no corresponden.
Cada etapa tiene un responsable claro y un entregable concreto. Si algo no cierra, se dice antes de avanzar. Preferimos frenar una operación a mitad de camino que empujarla con supuestos.
Para ver el detalle de cada etapa podés revisar nuestro enfoque de trabajo o consultar las soluciones según tu perfil.
Revisamos tu situación migratoria, tipo de ingreso y plazos antes de hablar de propiedades. Si tu perfil no encaja con el circuito hipotecario actual, te lo decimos en esa primera charla.
Convertimos tu sueldo en dólares australianos a la capacidad de pago que evalúa una entidad local, con los recaudos que piden los analistas sobre comprobantes y transferencias internacionales.
Armamos la lista de documentación antes de la primera reunión: reserva, boleto, escritura. Nada de llegar a la escribanía a improvisar cláusulas o plazos.
Palermo, Belgrano y Caballito se comportan distinto en expensas, antigüedad y ritmo de obra. Comparamos variables concretas antes de que pongas una seña.